Génesis 1:27
27 Y creó Dios al hombre a su imagen,
a imagen de Dios lo creó;
varón y hembra los creó.
[Reina-Valera 1995 (RVR1995)]
Como os veo muy entusiasmados con este tema, os dejo algunas páginas que hablan de este mito, que es de origen mesopotámico (aparece en el
Poema de Gilgamesh, que hemos estudiado):
Wikipedia: Lilith
La terrible sensualidad de Lilith
Lilith: el arriba y el abajo
En este último artículo, muy interesante (os recomiendo echar un vistazo), se lee:
La tablilla XII, del Poema de Gilgamesh, cuenta la siguiente historia: Inanna, diosa
sumeria de la juventud, del amor y de la fertilidad, sembró el árbol Huluppu, árbol
seguramente ritual, y lo cuidó durante diez años. En un descuido
“Una serpiente
anidó
en sus raíces.
Un pájaro crió sus polluelos
entre las ramas.
Una extraña llamada Lilith
vivía en su tronco”
Inanna recurrió a Gilgamesh, quien mató a la serpiente y derribó el árbol:
“El pájaro voló con sus crías a las montañas.
Lilith destruyó su casa y huyó aterrorizada
a un paraje deshabitado.
Entonces Gilgamesh talló con el tronco
un trono radiante y un lecho para Inanna.”
La interpretación de este mito, indica que el culto a Inanna desalojó el de Lilith; es
decir, los sumerios conquistaron a alguna tribu desconocida para nosotros cuya ritualidad se
centraba en la devoción a Lilit, deidad de los tres planos del universo: el inframundo, como
serpiente; la tierra, como mujer, y el cielo, como ave. Una vez desterrada, Lilit sobrevivió
de dos maneras, como deidad menor: demonio femenino, espíritu del inframundo
relacionado con la oscuridad y con la hechicería, y en las características físicas de la propia
Innana, además de en sus atribuciones como deidad de la fertilidad, como Anat.